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26 de septiembre: Día del Administrador de Condominios

El 26 de septiembre se fijó como el Día del Administrador y Administradora de Condominios en Chile, con el objetivo de visibilizar un rol clave para el funcionamiento, la seguridad y la convivencia en las comunidades, además de relevar la necesidad de protección frente a situaciones de agresión y maltrato.

Por qué el 26 de septiembre es una fecha significativa

La fecha se vincula a un hecho que marcó profundamente al rubro: el 26 de septiembre de 2002 se encontró el cuerpo de Rosita Herrera, administradora del Portal Lyon, quien fue asesinada por un mayordomo en quien confiaba, en un contexto asociado al descubrimiento de un desfalco o sustracción de dinero.

Esta conmemoración no busca ser solo una efeméride simbólica: instala una señal clara sobre los riesgos reales que existen en el ejercicio de la administración y la importancia de abordar estos temas con seriedad.

Unión de gremios: de la motivación a la necesidad

En el rubro se consolidó una coordinación entre cuatro asociaciones gremiales con un propósito común: prevenir, sancionar y proteger las funciones del administrador. La articulación surge como respuesta a una realidad persistente: el aumento de hechos de violencia en comunidades, que no se limitan a agresiones físicas, sino también a hostigamiento, difamación y agresión verbal.

En este contexto, la unión gremial se orienta a impulsar medidas concretas y a fortalecer el reconocimiento del rol del administrador, una figura que muchas veces opera de manera “invisible” para residentes y copropietarios, pese a su nivel de responsabilidad.

Violencia en comunidades: no solo golpes, también insultos y difamación

Las agresiones hacia administradores y administradoras se manifiestan con frecuencia como violencia verbal: insultos, descalificaciones y acusaciones sin sustento. Parte del problema se asocia a la falta de claridad sobre los roles dentro de la copropiedad, lo que lleva a que se responsabilice al administrador por decisiones o materias que no le corresponden directamente.

También se observa un fenómeno preocupante: la violencia tiende a normalizarse, al punto de que la recomendación habitual frente a una situación grave termina siendo “salir de esa comunidad”, trasladando el costo al profesional en vez de enfocarse en el agresor y en cómo prevenir nuevos episodios.

Educación en copropiedad: una herramienta de prevención

Una línea crítica de trabajo apunta a mejorar la educación y la difusión sobre cómo funciona la copropiedad: qué resuelve la asamblea, qué corresponde al comité y qué ejecuta la administración. Sin información práctica y masiva, se multiplican los conflictos y las reclamaciones infundadas, lo que desgasta la convivencia y aumenta la tensión hacia quienes administran.

La prevención, por tanto, no se limita a sancionar conductas: también implica ordenar expectativas, enseñar responsabilidades y reducir la “zona gris” que alimenta el conflicto cotidiano.

Qué tan importante es el administrador en un condominio

La administración moderna exige gestión integral para que “la máquina funcione”: infraestructura, recursos humanos, finanzas, coordinación con proveedores y cumplimiento normativo. En términos normativos, la función se relaciona de manera directa con:

1) Bienes de dominio común y conservación: coordinación de mantenciones, inspecciones, certificaciones y control de proveedores, tareas que suelen ser poco visibles en el día a día.

2) Prevención de riesgos (“safety”): el rol incluye velar por condiciones que resguarden la vida y reduzcan riesgos en espacios comunes, más allá de la seguridad policial o delictual.

3) Cumplimiento legal y reglamentario: mantener el régimen de copropiedad alineado con la normativa y con el reglamento del condominio, advirtiendo cuando un órgano adopta decisiones que no corresponden.

Además, la administración exige dominar múltiples ámbitos: normativa laboral por el manejo de personal, contabilidad, administración, comunicación, coordinación técnica con especialidades (electricidad, gasfitería, construcción, prevención de riesgos) y habilidades blandas para manejar conflictos.

Conocer de todo no significa hacerlo todo

Una distinción clave es que el administrador debe conocer múltiples materias para gestionarlas correctamente, pero eso no implica asumir tareas propias de especialistas (abogados, prevencionistas, técnicos), solo para reducir costos. Ese enfoque puede generar errores y consecuencias negativas para la comunidad, especialmente cuando se trata de materias formales y de cumplimiento.

La administración se fortalece cuando se enfoca en su función central: coordinar, controlar, contratar bien, exigir estándares y ejecutar gestión, respaldándose en expertos cuando corresponde.

El Día del Administrador como reconocimiento y autocuidado

La conmemoración del 26 de septiembre busca impulsar el reconocimiento del trabajo profesional y, al mismo tiempo, relevar una dimensión humana: el autocuidado. La carga diaria puede ser intensa y, en muchos casos, impactar la vida personal y familiar. Por eso, la fecha también invita a marcar límites saludables: el trabajo puede apasionar, pero no debe convertirse en toda la vida.

Se proyecta que esta conmemoración tome forma en instancias de encuentro entre colegas para reconocerse, apoyarse, fortalecer redes y construir una cultura gremial basada en el respeto mutuo, evitando juicios de valor apresurados cuando un colega atraviesa una situación compleja.

Respeto y convivencia para una mejor administración

Instalar el 26 de septiembre como un día relevante en el calendario profesional ayuda a recordar una realidad esencial: la administración influye directamente en la calidad de vida dentro de un condominio, y requiere condiciones mínimas de respeto para ejercerse con eficacia. Visibilizar el rol, exigir educación en copropiedad y fortalecer medidas de protección son pasos concretos para comunidades más seguras, mejor gestionadas y con convivencia sostenible.

El desafío es permanente: profesionalizar, coordinar, comunicar mejor y construir una cultura comunitaria donde el desacuerdo no se transforme en maltrato.

Créditos: Hablemos de Copropiedad.

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