EN PARTE POR ALZA DE GASTOS COMUNES POR LOS MAYORES COSTOS LABORALES:
Hoy las comunidades están interesadas en ahorrar. Por eso les interesa saber cómo funciona la transición de la conserjería tradicional a la remota o qué parte de su operación pueden automatizar.
MARISA COMINETTI
Virtual o remota. Esos son los dos modelos de conserjerías modernas que están avanzando en el país. Tanto que ya se habla de una tendencia sin retorno como una nueva opción para los edificios y condominios de casas, tanto para los nuevos proyectos como para los ya existentes.
Más aún en un escenario de alza sostenida de los gastos comunes, donde el ítem “personal y remuneraciones” representa cerca del 50% del total de costos mensuales. Y con una incidencia cada vez mayor a medida que suben los costos laborales, ya sea por el aumento del salario mínimo, obligaciones previsionales, reducción de la jornada laboral y sistema de turnos, señalan expertos.
Pero también como una solución en términos de seguridad, por vigilancia y trazabilidad ante el constante flujo diario de personas y encomiendas, sostienen administradores de comunidades y actores del mercado.
Desde Edifito.com, por ejemplo, señalan que la conserjería virtual puede ser una buena alternativa, pero no necesariamente funciona de la misma manera para todas las comunidades. Su conveniencia depende de factores como el tamaño del edificio, la cantidad y características de sus residentes, el flujo de visitas y encomiendas, y la necesidad de contar con asistencia presencial.
Guillermo Márquez, gerente de Tecnología de Edifito.com, comenta que entre los principales beneficios están la continuidad del servicio, especialmente durante la noche, y una mayor trazabilidad. Los accesos, comunicaciones e incidentes pueden quedar registrados, lo que facilita la supervisión y ayuda a resolver eventuales controversias. También permite enfrentar de mejor manera situaciones como licencias, vacaciones, atrasos o rotación del personal.
Desde la Unión de Administradores de Comunidades de Chile (Unac), su vicepresidente, Pedro Harrison, coincide en los beneficios de las conserjerías remotas y/o virtuales, aunque también hace hincapié en que hay que tener ciertos resguardos y, por lo mismo, las comunidades deben evaluar bien si optar por transitar del conserje humano al digital.
Esto, por cuanto advierte que hay diversas situaciones que requieren presencia física, por ejemplo, ante un incendio, emergencia médica o personas atrapadas en el ascensor. Aquí la asistencia del conserje puede ser más rápida, versus mandar a alguien para asistir en el problema. Además, depende de dónde esté el centro de control y si hay o no otras comunidades vecinas con el mismo sistema, ya que facilitaría la capacidad de respuesta.
“Por eso, la comunidad debe conocer el tiempo de respuesta del personal de apoyo en terreno y quién asumirá esa función”, agrega Márquez.
También ambos concuerdan en la importancia de exigir respaldos de electricidad y conectividad, porque tanto el conserje remoto como virtual dependen de ambos elementos.
Los casilleros inteligentes son parte de las soluciones que existen en el mercado.
Las tareas
A esto se suma la recepción de encomiendas, que hoy constituye una de las funciones más utilizadas por los residentes y una de las más realizadas por conserjes. En este caso, la necesidad y ahorro vino por el lado de los casilleros inteligentes.
En Millacero, una de las plataformas que ofrece este servicio, el gerente general Cristián Maturana cuenta que si bien la empresa nace como una solución de e-lockers, hoy el principal servicio es la conserjería remota, pero advierte que esta no hay que entenderla simplemente como una opción para reemplazar a una persona por una cámara: “al otro lado siempre hay ejecutivos reales operando 24/7, apoyados por tecnología, protocolos y sistemas de control de acceso”.
Actualmente, señala que cuentan con más de 95 comunidades y 15.000 usuarios. “Hemos ido expandiéndonos desde Santiago hacia regiones y, justamente, una de las ventajas del modelo es que una central de operaciones puede prestar un estándar homogéneo de servicio, independientemente de dónde esté ubicado físicamente el edificio”, dice Maturana.
Un aspecto en el que pone acento Harrison es que si bien es una opción ante la conserjería tradicional, su aplicación supone una inversión en infraestructura (equipos, sistemas, etc.) y planes de precios, los que en su opinión siguen siendo elevados.
Desde Millacero advierten que es difícil hablar de una tarifa única, ya que el valor depende de la comunidad, residentes, servicios, etc. En todo caso, como referencia, Maturana indica que en propuestas comerciales recientes tienen configuraciones cercanas a 30 UF mensuales y hasta unos 45 UF + IVA mensuales.
En cuanto a la transición entre un modelo y otro, Márquez dice que más que pensar en un reemplazo total, es más razonable uno híbrido: presencia física durante los horarios de mayor actividad y apoyo remoto en la noche o en períodos de menor flujo. Pero Harrison cree que es mejor concentrarse en uno solo, porque al final diluir responsabilidades puede ser engorroso o riesgoso.
“El ahorro puede existir, pero debe evaluarse con una mirada de mediano plazo y considerando el costo total del sistema. La decisión no debería centrarse solo en reducir personal, sino en determinar cómo se puede mantener o mejorar la cobertura, la seguridad y la continuidad operacional de la comunidad”, dice Márquez.
Maturana agrega que este mercado de soluciones remotas está pasando desde una etapa de innovación o piloto a una fase de adopción real: “Ya existen distintos operadores, administradores que han trabajado con estos modelos y desarrolladores inmobiliarios que están considerando la tecnología desde el diseño de sus proyectos. En 2025, por ejemplo, ya se reportaban nuevos operadores implementando conserjería remota en edificios de Santiago y Valparaíso, tanto reemplazando como complementando la conserjería tradicional”.
En Providencia, Las Condes y Ñuñoa, añade Harrison, también se ha visto una mayor aplicación.
Fuente: El Mercurio 15 de agosto de 2026